Cuando comenzamos a trabajar juntos en marzo, nos encontramos con un negocio grande y con muchísimo potencial, pero con una presencia digital que no correspondía con lo que realmente era la empresa; y el problema empezaba desde lo más básico no tenían control total sobre sus propios activos digitales.
Antes de empezar con lo que habían contratado, tuvimos que recuperar lo que era suyo.
Playland venía de trabajar una marca que no contaba con la estructura que requiere una empresa de su tamaño. Y el principal reto fue recuperar el acceso y control de sus plataformas, ya que la agencia anterior, se fue y no les dejó nada.
Después de varias gestiones conseguimos recuperar su fanpage de Facebook y, muy importante, su Perfil de Negocio en Google; pero Instagram y TikTok no corrieron con la misma suerte, esas sí de plano se perdieron, y se tuvieron que crear de nuevo.
Google también es parte de la fiesta
Una de las primeras cosas que atendimos fue el Perfil de Negocio de Playland en Google.
Y esto es importante porque muchas empresas siguen pensando que administrar su presencia digital significa publicar tres veces por semana en Instagram, y nop; para un negocio físico, lo que sucede cuando alguien busca tu nombre en Google puede ser tan importante como lo que publicas en redes.
Cuando recuperamos el perfil, la calificación de Playland se encontraba por debajo de las 4 estrellas. Entonces comenzamos a mantener actualizada la información, publicar contenido y, sobre todo, atender y responder reseñas. No fue magia, se llama constancia.Y así, poco a poco la reputación digital comenzó a reflejar mejor la experiencia y atención que el negocio quería ofrecer.
Nos contrataron para administrar sus redes, y terminamos metiéndonos hasta la cocina.
Desde el principio se dio algo fundamental entre Playland y LCN… QUÍMICA.
Y cuando existe confianza entre cliente y agencia empiezan a suceder cosas interesantes.
Nuestro servicio estaba enfocado originalmente en la administración de redes sociales, pero una de las fortalezas de LCN Publicidad es el manejo de imagen, y era evidente que la imagen dentro del establecimiento también necesitaba atención. Lo mismo hicimos con sus uniformes encontramos materiales de mejor calidad, y les conseguimos proveedor que aparte de surtirlos en tiempo, les dieran algo que es muy importante para estas empresas, crédito.
Así que comenzamos a trabajar en el manejo integral de su imagen.
Se eliminó la dinámica de resolver materiales mediante impresiones in-house o proveedores que no mantenían una calidad muy buena que digamos. Diseñamos y coordinamos la producción de distintos letreros y materiales para conseguir que la comunicación dentro del establecimiento tuviera mayor orden y una presentación mucho más profesional.
Otra cosa muy importante, consideramos que era de suma importancia estilizar su mascota, buscando darle mayor personalidad y consistencia visual.

¿Estaba todo eso contemplado originalmente dentro del servicio de redes sociales? No. ¿Lo hicimos? Sí.
Porque si algo afecta la percepción de la marca de nuestro cliente, difícilmente podemos voltear hacia otro lado y decir: “eso no viene en el paquete”.
Después pusimos orden en la comunicación
Con las redes recuperadas y una imagen mucho más consistente, llegó una de las partes más importantes… dejar de publicar por publicar.
Desarrollamos una planeación de contenidos con objetivos claros (como debe ser), en donde se dejaba claro:
- Qué queríamos comunicar.
- Cuáles promociones necesitábamos impulsar.
- Cuáles productos y experiencias debían tener mayor presencia.
- Cómo queríamos que Playland fuera percibido.
Y, sobre todo, cómo convertir todo ese esfuerzo en posicionamiento de marca en Hermosillo. Aquí hay que reconocer algo que muchas veces las agencias no dicen, una buena estrategia necesita también un buen cliente.
Playland confió en las propuestas creativas, permitió experimentar con contenidos y entendió algo todavía más importante, para acelerar los resultados había que invertir en Meta.
Mes con mes se destinó presupuesto para conseguir que el contenido llegara a más personas. Y es así como la creatividad y la pauta hicieron su trabajo, y los números comenzaron a crecer, en marzo recibimos la página de Facebook de Playland con 14,209 seguidores, y a este día, ya alcanzamos los 19,548 seguidores, un crecimiento aproximado del 37.6 % sobre la comunidad que recibimos. Y lo mejor, estamos a nada de romper la barrera de los 20,000 seguidores.
Pero no se trata sólo se seguidores sino de a qué tanta gente le llegamos, y cuántas nos contactan, y estos son los números:

Lo que no se ve.
Detrás de estas cifras existe una parte del trabajo que rara vez sale en los casos de éxito, el de los Community Manageres, ya que cada mensaje representa a una persona preguntando por precios, horarios, promociones, disponibilidad, fiestas o reservaciones. Y aunque se automaticen respuestas, de todas formas hay que leerlo, darle seguimiento y es algo que se hace todos los días.
Cuando una estrategia aumenta la visibilidad también aumenta la carga de atención. Por eso crecer una comunidad no consiste solamente en conseguir likes; hay que tener a alguien detrás preparado para atenderla.
TikTok, perder 20,000 seguidores y volver a empezar.
Probablemente este fue uno de los golpes que más le dolieron al cliente; ya que antigua cuenta de TikTok tenía más de 20,000 seguidores no fue posible recuperarla, y entonces empezamos otra vez desde cero, pero aquí decidimos hacer algo diferente.
No invertimos un peso en publicidad para crecer la cuenta, todo su crecimiento sería orgánico. Y de marzo a octubre pasamos de 0 a 4,254 seguidores orgánicos.
Cuando se tiene un equipo que respalda a una marca, los resultados se ven.
El trabajo que se ve en esta marca no es producto de una o dos personas, sino de todo un equipo donde hay Planner, Diseñadoras Gráficas, Communitys, Traffickers y Editores de video. Esto es de suma importancia recalcarlo, porque hay infinidad de emprendedores que piensan que ellos solos pueden llevar muchas marcas y no, todo tiene un límite, y bien dicen que el que mucho abarca, poco aprieta,
Pero no todo ha sido perfecto, hubo un momento en el que llegó una crisis.
Durante este tiempo Playland atravesó una situación complicada; y precisamente ahí es donde se descubre la diferencia entre contratar a alguien para hacer publicaciones y tener un departamento externo de mercadotecnia.
Nuestra respuesta no fue escondernos detrás de un contrato para decir: “Ya cumplimos con el número de publicaciones del mes.”
Hicimos lo contrario. Creamos más contenido del originalmente contemplado para aumentar su presencia, nos movimos junto con las necesidades del negocio buscando contribuir a que el impacto en ventas fuera el menor posible.
Sí, significó más trabajo, pero existe una palabra que para nosotros tiene mucho peso FIDELIDAD.
Si nos presentamos frente a un cliente como un aliado estratégico, tenemos que comportarnos como tal cuando las cosas están bien y, especialmente, cuando dejan de estarlo.
El valor de LCN Publicidad no se demuestra solamente cuando entregamos un calendario mensual, se ve cuando aparece un problema y preguntamos: “¿Cómo podemos ayudarles”.
De un cochinero digital a una marca con dirección
Sinceramente, no tendría ningún sentido maquillar el punto de partida. Cuando Playland llegó con nosotros había activos digitales sin control, plataformas perdidas, una reputación en Google que necesitaba atención, comunicación sin una planeación clara y una imagen interna del establecimiento que podía mejorar muchísimo.
Se necesita orden, y lo conseguimos de esta forma:
- Recuperamos cuentas
- Reconstruimos comunidades.
- Ordenamos la comunicación.
- Profesionalizamos materiales.
- Trabajamos la imagen externa e interna del lugar.
- Generamos contenido de valor.
- Atendimos usuarios que muchos terminaron siendo clientes.
- Invertimos estratégicamente.
Y, sobre todo, construimos una comunicación mucho más congruente con el tamaño y potencial del negocio.
Hoy la historia es diferente
Playland Jumping Park Hermosillo maneja agendas prácticamente llenas cada mes para sus eventos. Cuenta con promociones durante toda la semana que permiten que más niñas y niños puedan disfrutar sus instalaciones y se ha consolidado como una de las mejores opciones de entretenimiento familiar en Hermosillo.
¿LCN hizo todo eso solo?
Claro que no. Los buenos resultados aparecen cuando del otro lado existe un cliente dispuesto a escuchar, invertir, confiar y trabajar en equipo. Nosotros pusimos estrategia, creatividad, diseño, comunicación, atención, experiencia y muchas horas detrás de una pantalla.
Playland puso algo igual de importante CONFIANZA.
Después de 15 años haciendo esto, sabemos que cliente y agencia no deberían estar en lados diferentes de la mesa.
Cuando existe comunicación, confianza y una buena relación, ambos están buscando exactamente lo mismo, que la marca crezca.
Y cuando además dejan trabajar a los que saben… es cuando pasan cosas chingonas.
LCN Publicidad
Pensamos cosas que nunca te habías imaginado.
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